jueves, 19 de enero de 2017

A los profesores universitarios se nos pide cada cierto tiempo que rindamos cuentas acerca de nuestra actividad investigadora, que incluye proyectos, dirección de tesis, etc. Eso le obliga a uno, en el caso de las publicaciones, a realizar un seguimiento de las mismas para ponderar el grado de “impacto” (horrible palabra) que hayan podido tener.
Todo esto siempre se refiere a los últimos años del currículo, de modo que muchas veces perdemos de vista lo que sigue sucediendo con nuestras aportaciones más antiguas. Por dicha razón, no está de más indagar eventualmente sobre aquellos viejos escritos y ver qué fortuna han tenido y cómo está actualmente el estado de la cuestión en cuanto al tema tratado. Sucede en ocasiones que la cosa sigue más o menos igual y que no ha habido avances sustanciales. Otras, sin embargo, queda uno sorprendido de lo que ha cambiado la situación. Así ocurre con el caso de la familia Palatín, aunque con matices.
En 1990 publiqué dos trabajos relacionados con esta familia sevillana de gran tradición musical. Uno, en el libro de homenaje al P. López Calo, donde daba noticia del manuscrito del que sería el primer diccionario de música escrito en español, cuyo autor era Fernando Palatín [y Césari, según ahora se sabe] de principios del XIX. Y luego un libro con la edición y estudio de dicho diccionario.
La historiografía sobre la familia era escasa o incluso nula sen el caso de algunos de sus miembros. Ciertamente ya la mencionaban Saldoni, Francisco Cuenca y algún que otro autor, pero de ninguna manera se acercaban a la magnitud e importancia de esta dinastía de músicos.
Hoy basta consultar en Internet para observar que diversas personas (entre ellas miembros de la propia familia) y entidades han recabado mucha información sobre distintos integrantes de la dinastía y sobre ésta como tal. Entre los músicos más destacados, además del diccionarista de formación dieciochesca antes citado, destaca el violinista, director y compositor Fernando Palatín y Garfía (Sevilla, 1852-1927), sin olvidarnos de la también violinista Lola Palatín (Sevilla, 1889 – Madrid, 1971) y haciendo constar que no son los únicos miembros notables de la familia.
Imposible resumir aquí los méritos del virtuoso discípulo de Alard que asombró a Europa, que ganó el Premio de Violín del Conservatorio de París —codiciado galardón que sólo Sarasate, entre los alumnos españoles, había obtenido antes que él— y que tuvo un sinfín de reconocimientos en vida.
A fin de ofrecer algo que creo nuevo y desconocido, referido al violinista Fernando Palatín y Garfía, selecciono unos datos de dos inventarios manuscritos, fechado uno de ellos en Pau (Francia) en 1884.
El primer manuscrito es un cuaderno de tamaño aproximado al DIN A5, de 128 páginas, numeradas a mano pero sólo hasta la 72. La página 1 es el reverso de la cubierta, de modo que las páginas pares caen en el recto de cada folio.
A la izquierda de esa página 1 figura la Tabla de materias o índice.
Está en francés como todo lo demás. En el resto del espacio figura el siguiente título:
 “Repertorio de orquesta perteneciente a Fernando Palatín (violinista), director y director de orquesta [“directeur et chef d`orchestre] del Casino Municipal de Eaux Bonnes 1884 y director de la Sociedad Filarmónica y de la Sociedad Coral y la Sociedad Lyre Paloise (Orfeón de Pau).
Hecho en Pau por duplicado el 1 de junio y 30 de octubre de 1884.”
Firmado: “F. Palatín”.
El doble subrayado en la palabra “violinista” está así en el original, lo que no deja de ser una forma de reconocer, por parte de Fernando Palatín, la más sobresaliente de sus capacidades musicales.
Por otro lado disponemos de un segundo manuscrito que está encuadernado con pasta dura. Es un grueso libro organizado de forma parecida al anterior, pero con muchas obras y muchas más páginas en blanco. Por tanto, no sería el duplicado mencionado sino un nuevo inventario, posterior y más completo.
Si vamos pasando las páginas del segundo manuscrito, que no lleva fecha, título ni índice y está mejor conservado, encontramos los siguientes géneros, siempre mencionados en francés y separados entre sí por abundantes páginas en blanco para dejar sitio de cara al futuro crecimiento de esta biblioteca musical: sinfonías (con partitura de orquesta), ballets y danzas, suites de orquesta, oberturas, fragmentos sinfónicos, marchas, valses. polkas, mazurcas, galops, schottisch, quadrilles y fantasías.
Las oberturas y fragmentos sinfónicos son numerosísimos. Estos últimos sobrepasan el medio millar. Algunos son arreglos para la Lyre Paloise, que era una agrupación coral y de pulso y púa. 
Las obras y autores de estos repertorios muestran una instantánea de lo que podría sonar en una localidad provinciana y no muy grande (aunque con una aristocracia pujante en el plano cultural) del sur de Francia a fines del XIX. Todo esto, naturalmente, sería algo para desarrollar en un trabajo académico, pero sirve para llamar un poco más la atención sobre este gran artista..
Como se dijo al principio, hay ahora mucha más información sobre los Palatín en tanto que dinastía musical. Se detecta un cierto orgullo en Sevilla por ser la cuna y el epicentro de buena parte de los miembros músicos de la familia (se nombró una calle como Dinastía Músicos Palatín), pero esto no es suficiente. De hecho, las composiciones de Fernando Palatín y Garfía merecerían una oportunidad en los tiempos actuales. María Velasco, que tiene una documentada entrada sobre Fernando Palatín en su blog Historia, faro del presente, no duda en titular su texto y calificar al artista de músico olvidado y escribe:
El que hoy sea un músico olvidado sólo es debido al relajamiento, la apatía y dejadez que, en numerosas ocasiones, acompaña a los seres humanos y en especial a los dirigentes políticos y culturales de nuestra Sevilla.
Todo indica que el músico que hoy he traído al blog merece mucha más atención, pero no sólo de los sevillanos, sino de los músicos y estudiosos de cualquier origen que tengan algún compromiso con el patrimonio todavía poco conocido de la música española de determinados períodos.

Ilustración: 
fragmento de una antigua postal de Pau

Maria Velasco. “Fernando Palatín, el músico olvidado”. Blog Historia, faro del presente, 8/8(2016.
http://mvelascoramos.blogspot.com.es/2016/09/fernando-palatin-el-musico-olvidado_50.html

4 comentarios:

  1. Si viera dónde está la Calle Ramón de Garay en Avilés....

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    1. Por los puntos suspensivos me pongo en lo peor. La visitaré el próximo día que vaya. Gracias por recordarme a un avilesino tan importante en la música española, como se deduce de sus obras, no pocas de ellas publicadas y grabadas en los tiempos actuales.

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  2. Estimado Sr. Medina. Estoy finalizando mi tesis sobre Fernando Palatín, que por supuesto incluye citas sobre sus artículos sobre los Palatín del Diccionario de la Música Española e Hispanoamericana y que servirá para ordenar y extender la información sobre su persona, logros y obra. ¿Sería tan amable de indicarme como puedo consultar los manuscritos a los que se refiere? Mi correo electrónico es rafamts@yahoo.es.
    Un saludo

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